El Traslado Que No Fue

Ninguno de nosotros había vivido un año igual, muchos años nos tenemos que ir atrás para rememorar una Semana Santa al completo cancelada. Hemos vivido cancelaciones de procesiones, en algunos casos demasiadas veces, pero nunca al completo.

Los zamoranos haga frío, viento, lluvia o calor, nos echamos siempre a la calle en estos días, no lo podemos evitar, este componente social que tiene nuestra Semana Santa hace que los queramos vivir en compañía de familia, de amigos, de novios… Es a lo que estamos acostumbrados, es lo que nos gusta y por eso se nos va a hacer tan difícil.

Hoy es jueves de traslado, hoy comenzaría todo, hoy sí que sí. Tendríamos que llevar varios días recolectando velas, recibos, cogiendo bajos y planchando estameñas, en fin, ultimando todos los detalles porque a partir de hoy Zamora cambiaría sus rutinas por sus tradiciones.

Hoy es el día del barrio de San Frontis, que con todo su cariño, presta a la ciudad su Jesús por unos pocos días, hoy lo arroparían hasta que se reencontrara con su madre, La Esperanza, que seguro le estaría echando de menos y estaría contenta de tenerlo con ella aunque solo fuera hasta el martes.

Hoy debería estar pronto en San Frontis, porque los peques de la familia estarían esperando con pañuelo al cuello, que los fuera a buscar para llevarlos a acompañar al Jesús de su barrio. Seguro que tendría que cogerlos y alzarlos para que pudieran verlo salir, para que vieran como sus cargadores lo levantan por primera vez, y cómo empieza su caminar. Tendría que presentarles a Suso, el barandales, que tan bien lleva las esquilas en las procesiones, tendría que enseñarles que la primera música que suena es la suya, la del Nazareno, la que Cerveró le dedicó cuando conoció Zamora. Tendríamos que aprovechar un fondo para hacernos una foto de recuerdo y caminaríamos a su lado todo el tiempo que ellos quisieran.

Ya en la ciudad, los zamoranos nos agolparíamos para ver la primera mesa, la primera imagen en la calle, la primera banda, el primer barandales, ya viene…  ya llega… ahí está…
La gente se mezclaría y todo tipo de comentarios estarían en el ambiente, ¿lloverá o no lloverá?, alguien tendría su estreno en alguna cofradía, otro estaría esperando una llamada de última hora para incorporarse in extremis en alguna carga que tanto tiempo lleva esperando, otros por otro lado este año estarían esperando despedirse de su paso tras tantos años empujando con sus hombros. Multitud de personas con sus historias y sus vivencias estarían esperando que a partir de hoy se fijaran en su mente los emocionantes recuerdos de la Semana Santa 2020.

…en fin, Zamora y su Semana Santa

ALEJANDRO FERNÁNDEZ ALONSO

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